Si tuviera oportunidad de hablar un minuto con el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo aprovecharía para resumir mi conversación con estas cuatro palabras. No hay mejor filosofía para resumir lo que estamos viviendo.
Mariano Rajoy se presentó a las elecciones con un programa que no es que se esté incumpliendo, sino que le está dando vuelta como un calcetín. Muchos dijimos entonces que dudábamos de la verdad de ese programa. Pero ahora su programa -o el que dice le imponen- se ha transformado en una auténtica orgía del recorte que parece no tener fin. Y lo peor de todo, que no produce resultado positivo alguno.
La tan famosa -y maldita- prima de riesgo, pariente que nunca hubiésemos querido conocer, sigue desbocada y los recortes en vez de calmarla la hacen pedir más y más sangre. Recortar no es solucionar. Los recortes no son la solución. Si esto lo veo yo que soy alcalde -muy orgulloso de serlo, por cierto-, ¿por qué no lo ve el Gobierno de España?
Recortes en sanidad, educación, en el plan del carbón -incumplimiento de lo firmado y negación del diálogo con los representantes de los trabajadores mineros-, recortes a los parados, recortes a la creación de empleo, recortes a los funcionarios, a nuestros mayores… Recortes y más recortes. Y nada, ¡la prima sigue atacada!
Yo sólo sé que todos estos recortes han generado, en Laviana, más pobreza. Por lo pronto, por falta de subvenciones nuestro ayuntamiento ha tenido que enviar al paro a trabajadores excepcionales. Y también por esta obsesiva vía del recorte, este año los ayuntamientos no hemos podido convocar planes de empleo para paliar la situación de decenas de familias.
Recortar no es solucionar. Lo estamos viendo… ¿Y si probamos otras recetas? ¿Qué tal el modelo Obama o el modelo Hollande sin ir más lejos?
Recortes en sanidad, educación, en el plan del carbón -incumplimiento de lo firmado y negación del diálogo con los representantes de los trabajadores mineros-, recortes a los parados, recortes a la creación de empleo, recortes a los funcionarios, a nuestros mayores… Recortes y más recortes. Y nada, ¡la prima sigue atacada!
Yo sólo sé que todos estos recortes han generado, en Laviana, más pobreza. Por lo pronto, por falta de subvenciones nuestro ayuntamiento ha tenido que enviar al paro a trabajadores excepcionales. Y también por esta obsesiva vía del recorte, este año los ayuntamientos no hemos podido convocar planes de empleo para paliar la situación de decenas de familias.
Recortar no es solucionar. Lo estamos viendo… ¿Y si probamos otras recetas? ¿Qué tal el modelo Obama o el modelo Hollande sin ir más lejos?
Ahí lo dejo…
artículo publicado en La Cuenca del Nalón del mes de agosto.



