22.7.14

¿hacia un nuevo Suresnes?

Si uno dice "Suresnes" en el PSOE, pocos serán los que no sepan a que te refieres. Cuando uno dice "Suresnes" no habla de la ciudad colindante a París -que también- sino de un congreso del Partido Socialista, el último en las tierras del exilio, que significó un antes y un después en la historia socialista y, también, en la historia de España. El congreso de Suresnes, de cuya celebración se cumplen 40 años en el mes de octubre, significó un cambio radical en la evolución histórica del PSOE, la elección de una nueva generación dirigente -la de Felipe González y Alfonso Guerra, entre otros- y sobre todo, la recuperación del partido como clara alternativa para el futuro de España. Una España, no lo olvidemos, que aún vivía bajo la garra del tirano...

¿Por qué me acuerdo hoy de Suresnes?

La mayoría sabéis quién es Pablo García. No sólo es el actual Presidente de la FSA-PSOE, ni sólo el primer alcalde de Laviana en el nuevo período democrático, ni tampoco solo el histórico socialista, íntimo amigo de Ramón Rubial que compartió con él cerca de veinte años de escaño en el Senado. Pablo es, para el Socialismo, la conexión viva con nuestra historia, nuestra mayor referencia ética y para muchos de nosotros y nosotras, nuestro maestro. Muchos sabéis que a mí me encanta hablar con él, pasarme horas a su lado escuchando, debatiendo y aprendiendo. Pues hoy, en una conversación que tuvimos en la familiar biblioteca de la Casa del Pueblo de Pola de Laviana, Pablo me decía: "estos días vivimos, la votación para elegir el nuevo secretario general, el congreso extraordinario, los debates entre compañeros, la situación crítica que vivimos, todo, todo ello, me lleva a recordar los preparativos y el desarrollo del Congreso de Suresnes, del que yo participé como delegado en 1974. Tengo la misma sensación de que estamos viviendo un momento histórico como aquel". Su reflexión me emocionó y, al mismo tiempo, me hizo ver la realidad de las cosas.

Es cierto, salvando las distancias del tiempo y el espacio, el congreso del PSOE que viviremos el próximo fin de semana en Madrid es un congreso para un tiempo nuevo, en el que habrá que adaptarlo y renovalor todo. No sólo hemos cambiado nuestra forma de elegir a nuestro Secretario General -tres magníficos candidatos y un Secretario General elegido directamente por la militancia socialista- sino también hemos de renovar nuestra comisión ejecutiva. Pero aún hay más. Con eso no basta. Hay que someter a la estructura orgánica de nuestro partido a una profunda revisión, adaptarla al nuevo tiempo, cambiando nuestros modos de comportarnos para recoger el empuje de una sociedad que ha demostrado sabe y quiere participar. Ya nada será igual tras el próximo Congreso. Aquel grito de "o cambiamos, o nos cambian" se ha hecho realidad. Tenemos que cambiar. Hay que hacerlo. De lo contrario, el PSOE caminaría, lento pero inexorablemente, hacia la irrelevancia política y hacia el fin de su historia... Pero como no queremos eso, como creémos que el PSOE es un arma fundamental para la transformación de la sociedad, para cambiar las cosas, estamos cambiando. Nuevos modos, nuevas formas de organizarlos y trabajar. Ya no vale decir "siempre ha sido así". El tiempo del "siempre ha sido así" ha cambiado.

Escuchar a un joven socialista como Pablo García, que con sus 80 años a cuestas, nos habla de "hay que cambiar, tenéis y tenemos que cambiar" emociona. No quiere conservar lo que ya hay, lo que tenemos... quiere ser ambicioso y mirar al mañana con hambre de futuro. Con deseo de servir, de ser útiles, de escuchar y de actuar. Lo dice con la misma mirada llena de pasión y de amor a este Partido, con la que lo dijo aquel año de 1974 cuando fue uno de los 4 delegados asturianos que participaron en aquel transcendental congreso para la historia de nuestro Partido y de España.

¿estaremos camino de un nuevo Suresnes? Tiempo al tiempo. Por lo pronto, tengo el honor y la enorme responsabilidad de ser uno de los 45 delegados y delegadas asturianos que participarán en este congreso. Yo espero y deseo que no sea un congreso más, sino uno de esos de los que se sigue hablando mucho tiempo después, que marcaron un punto y aparte en la historia de nuestro proyecto político.

La respuesta no la tengo yo, la tenemos todos. Más aún: la verdadera respuesta la tiene la sociedad española. Si cambiamos y recuperamos la credibilidad, si la coherencia vuelve a ser nuestra forma de actuar, si volvemos a ser creibles, si configuramos un proyecto claro y nítido, no de retales, sino con una visión de conjunto, podremos recuperar la confianza electoral perdida. Pero no vale recuperarla porque somos menos malos o para quitar el gobierno a la derecha. Tenemos que recuperarla porque somos un proyecto político mejor para España, porque construimos el proyecto que España necesita.

Así ha sido nuestra historia. Desde nuestro fundador Pablo Iglesias, pasando por nuestros militantes y dirigentes históricos, hasta llegar a este nuevo presente que encarna, porque así lo quisimos los militantes, nuestro nuevo Secretario General del PSOE Pedro Sánchez. Lo hemos sido y lo seremos.

Es tiempo de cambios.

alto y claro




Vamos a empezar por el principio. Por si algunas personas no se han dado cuenta, el orden de los palitos para decir el siglo en que estamos es el siguiente: X X I. O sea, 21, estamos en el siglo 21. No en el siglo X I X (19). Alguno pensará que el sol –bueno, el poco que hemos tenido estos días- me ha afectado a las neuronas. No, no. Tranquilos. 

Esto que digo va unido a lo siguiente. Hace unos días, en la plaza del Ayuntamiento de Laviana, izamos la bandera arco iris –la que simboliza la lucha por los derechos del colectivo gay, LGTB para ser más correctos-. Pues bien, no parece que ello de lugar a muchos más comentarios. Que un Ayuntamiento, en colaboración con una asociación –ASINA LGTBH, que trabaja en el Valle del Nalón- ize una bandera que simboliza un montón de cosas buenas, no debería tener más que repercusiones positivas.

Pero oye, que va a ser que no. Primero me llegaron rumores. Luego, alguno se lanzó a hacer la gracia en las redes sociales, en plan…¿qué pinta esto aquí? Y comentarios aún más lamentables que no voy a reproducir, porque claro, tampoco lo merecen. Eso sí, cosas de una minoría.

Pues bien, vamos a ver si este alcalde, transformado en humilde plum
illa, deja las cosas claras no, claritas. Lo voy a decir alto y claro. Esa bandera, la arco iris, está ahí, en el balcón del Ayuntamiento, porque yo así lo decidí. Y también se que tengo el apoyo de otras fuerzas políticas para hacerlo así. Y está, porque simboliza algo muy grande: que quiero y queremos que Laviana sea un concejo libre de homofobia, es decir, en el que nadie por su orientación sexual tenga que sufrir desprecios. A ver si alguno/a se entera. La homosexualidad NO es una enfermedad. La homofobia, sí…

¿quedó claro? 

artículo publicado en La Cuenca del Nalón, el mes de julio de 2014

3.6.14

O cambiamos. O nos cambian.







O cambiamos. 
O nos cambian.

A las cosas hay que llamarlas por su nombre. El PSOE ha sufrido la mayor derrota electoral de la reciente democracia. Ya no valen paños calientes, ni hablar de suelos -¿subsuelos, quizá?-, ni apelar al desgaste del contrario ni mucho menos creer que sólo nosotros encarnamos el cambio. Tampoco vale felicitarse por los resultados del PSOE en tu concejo –los de Laviana están ahí para ver-. Ya nada de eso vale.

La gente nos lleva avisando mucho tiempo. Yo mismo, lo reconozco, no he interpretado  siempre correctamente el mensaje. No era sólo cambiar el proyecto –que también-, no sólo recuperar la coherencia perdida, no sólo articular la alternativa. No. La gente nos pide más. Nos pide cambiar. Y si no cambiamos, ¡nos cambian!

Ése el mensaje, duro y directo, que nos han enviado los ciudadanos. Por lo pronto, Rubalcaba abandona la Secretaría General del PSOE. Por lo pronto, la militancia socialista, en su conjunto, elegirá con el voto a la persona, el hombre o la mujer, que habrá de ocupar la Secretaría General del PSOE. Por cierto, voto directo de la militancia que ha costado y mucho conseguir. Entre otras cosas, la rebelión de muchos militantes y cuadros del Partido que hemos dicho: congresos al uso, ¡no!

¿Es esto suficiente? Que va. Junto con la reconexión con la militancia, hay que tejer redes con la ciudadanía. Ya no vale elegir entre nosotros al que creemos mejor, sino que tenemos que elegirlo con la gente. Por eso, el próximo candidato o candidata a la Presidencia del Gobierno de España tiene que ser elegido por la ciudadanía. Todo lo demás, atajos. Atajos malos, dicho sea de paso.

Hablemos claro. El PSOE se tiene que reconstruir. Yo soy un socialista orgulloso. Orgulloso de la historia del PSOE pero consciente de la importancia de tener futuro. Por eso quiero colaborar a reconstruir el PSOE. A volver a ser creíbles. A ilusionar. A reconocer los errores. A decir, ¡basta! Soy de los que cree que los ciudadanos quieren que el PSOE cambie, no que desaparezca.

Ahora sí, no lo olvidemos: o cambiamos…¡o nos cambian!

artículo publicado en La Cuenca del Nalón
junio de 2014

22.1.14

información y transparencia

Aquí tenéis el primer número del periódico LAVIANA, LO QUE NOS UNE. Está editado por Socialistas de Laviana y pretende potenciar la información a la ciudadanía y la transparencia. En él se recogen noticias relacionadas con la labor del Gobierno Local de Laviana y de la acción política del Partido en el concejo...

¡esperamos que os guste! ¡y gracias, por anticipado, por leerlo y por vuestras críticas y aportaciones!
Pincha en este enlace: periódico "Laviana, lo que nos une"


3.1.14

así te quiero recordar...



Así te quiero recordar... tres años después de que emprendieras tu último viaje, recuerdo y recordamos con nostalgia. Pero no pena. Pena no. Lo que siento Tito es alegría, alegría de haberte conocido, de haber crecido a tu lado y de haber vivido contigo. Recordamos, por tanto, tu alegría de vivir, tu sentido del humor, tus risas. Quiero hoy recordarte al inicio del día, tomando tu primer café en la Casa del Pueblo, leyendo el periódico, con tu boina, tu cayau y tus caramelos. Luego ya vendría el recorrido por toda la Pola. No hay día que, de una manera u otra, no me acuerde o no nos acordemos de tí... ¡nos acordamos tanto, tanto de tí, viendo a la pequeña Cayetana! Pero aunque ya no estás físicamente, yo sé que sigues estando. Lo siento todos los días. Y cada 3 de enero, hasta el final de mis recuerdos, será el día en el que recordaremos tu último caminar por las calles de esta Pola en la que tan feliz fuiste y viviste. Un abrazo muy, muy fuerte, güelito.

23.10.13

La mitad de mi vida


Podría ser el título de una película o de una canción, pero no es así. Es, sencillamente, la realidad. Una realidad que hasta caer en ella el otro día –y por pura casualidad- podría haberme pasado totalmente desapercibida. Ya se sabe como es esto: hay cosas que no se ven o no se piensan, porque uno no se fija. Pues con esto, igual.

Fue una casualidad en la que caí, repito, mientras hablaba con Pablo García de los actos del 111 aniversario de la Agrupación Socialista de Laviana. Viendo fotos y más fotos de actos anteriores en cuya organización he colaborado, caí en la cuenta, como no, del paso del tiempo… Y de ahí pasé a la pregunta clave, ¿cuánto llevo yo ya en la familia socialista?

Es fácil. Toca hacer números. Tengo 34 años. Y me afilié a las Juventudes Socialistas con 17, un 21 de junio de 1996. Pero 1996 no fue un año cualquiera, sino un año muy particular para el PSOE. No hay que olvidar que hacía unos escasos meses, en concreto en marzo, el PSOE había perdido, por primera vez en 14 años, las elecciones generales. Justo en ese momento, cuando el PSOE abandonó el Gobierno de España, me afilié yo.

Al pensar en ello me doy cuenta que, muchos de los afectos nacidos entonces, aún se mantienen hoy. En 1995, coincidiendo con las elecciones municipales, mantuve mi primera conversación con dos personas a las que, muchos años después, sigo queriendo  y con las que comparto militancia y cariño: Pablo García, histórico socialista de Laviana y que entonces era Senador y Ana Fernández, que entonces formaba parte del Comité de las Juventudes Socialistas y con la que comencé mi trayectoria en la organización. Aún recuerdo lo que decía mi güelu Tito: “tú guíate siempre por Pablo, el que fue alcalde. Esi ye un hombre ejemplar”

En resumen. De mi vida –y van 34 años- la mitad, justo la mitad, la he vivido formando parte de la familia socialista. Tantas y tantas horas aprendiendo de los mayores de nuestro Partido, hablando de valores, de ideas y de historia. De lealtad al Partido. Tantas y tantas horas entre las familiares paredes de la Casa del Pueblo, compartiendo buenos momentos pero también, apoyándonos unos a otros en los malos. Sin duda, aquel 21 de junio de 1996 cambió mi vida. Y la cambió para siempre. Digo más: la decisión que tomé entonces de afiliarme a las Juventudes Socialistas y unirme a la familia socialista es, sin duda, la mejor de cuantas he tomado en mi vida.

Muchos quizás no entendáis la pasión con la que digo esto, con la que hablo de la familia socialista. Sólo os pido que os pongáis en mi lugar: un joven, en aquel 1996 muy joven, que siente en sus venas la vocación política y que cree, con todas sus fuerzas, que el PSOE, que es mucho más que un Partido, es quién mejor representa su forma de entender la vida y la Política. Un Partido que aúna todo: valores, historia, militancia, esfuerzo, heroísmo, pasión, cambio social y futuro. Una militancia que no me ha impedido, jamás, compartir con el que no piensa como yo o más aún, hacer Política para un espectro social mucho más amplio que el exclusivamente socialista. Un Partido que se abre a una pluralidad de personas y que es bueno que sea así, porque con visiones sectarias de lo que debe ser el PSOE estaríamos fallando al mismo mandato de nuestro fundador Pablo Iglesias.

Y ahora me dirijo a ti, que quizás sientes vocación política, que quizás tienes dudas, que incluso te planteas que el PSOE es la opción política que, por historia, valores y proyecto, mejor te representa… Sé valiente. Da el paso. Ten claro algunas cosas: militar en las Juventudes Socialistas y en el PSOE, es mucho más que formar parte de un Partido, es formar parte de una familia, compartir su historia, ser herederos de una tradición común, de una forma de ser y de actuar. Con todos los errores que se nos quieran achacar –que los hay- también virtudes y heroísmo llenan nuestra historia… Y te digo más: el PSOE sigue siendo un partido necesario para la sociedad. Un partido útil. Y formar parte de esta familia y este proyecto político es, creéme, un honor...

Un honor que yo quiero vivir hasta el final.