
El pasado Sábado 11 de junio se constituyeron los ayuntamientos de toda España, procediéndose a elegir alcaldes y alcaldesas. En el caso de Laviana tuve el honor de ser elegido nuevamente como Alcalde del concejo. Un honor que me conceden los ciudadanos de Laviana, a través del voto de los concejales en el pleno. Una responsabilidad que me otorgaron los vecinos con su voto el pasado 22 de mayo. Una pasión a la que dedicaré lo mejor de mí mismo.
Afrontamos esta legislatura un equipo nuevo, pero cargado de ilusión. Lo hacemos sabiendo lo que queremos, que es gobernar Laviana con nuestros vecinos. No queremos vecinos espectadores, sino protagonistas. Dueños de los destinos de Laviana y los lavianeses.
Y lo haremos apelando siempre al diálogo. Soy una persona de diálogo y el grupo municipal socialista tenderá siempre la mano al resto de partidos y a los grupos de la oposición. Pero también la tenderemos a las asociaciones, a los colectivos vecinales y a los ciudadanos en general. A todos los que quiera dar lo mejor de sí mismos por Laviana.
Seré un Alcalde de todos y para todos. Para los que me han votado y para los que no. Porque así, todos juntos, es como mejor construiremos Laviana.
Y como quiero ser fiel a mi palabra, hoy domingo 12 de junio cumplí con lo que había dicho: al día siguiente de ser elegido Alcalde iría al lugar dónde están depositadas las cenizas de mi güelito Tito a depositar una rosa roja a modo de homenaje. El Cabañón ha sido testigo de que hoy más que nunca tengo a mi güelito en el recuerdo.
Mañana, a trabajar.
Laviana, lo que nos une.
