
Había un socialista lavianés que decía que, en ocasiones, era preferible volverse un socialista "silente". Es decir, hacer uso del proverbio que dice que eres esclavo de tus palabras y dueños de tus silencios.
Durante estas últimas semanas he guardado silencio público sobre lo sucedido en el municipio de Siero -algo que seguiré haciendo-. Razones de cortesía, que se suman a mi personal condición de miembro de la ejecutiva de la FSA, me han hecho y me hacen ser extremadamente prudente con lo que allí ha venido sucediendo. Ayer la militancia socialista de Siero tuvo la oportunidad de decidir, con su voto, si querían que continuara en sus funciones la Comisión Ejecutiva Local. Un porcentaje cercano al 90% de los votos emitidos han decidido que sea así.
Hasta aquí nada tengo que decir. Ahora
sí que quiero hablar de una expresión que algún compañero de Partido ha hecho famosa: los guajes... Y es que, una de las acusaciones que se han lanzado en este proceso contra los dirigentes de la Comisión Ejecutiva Local de Siero es que son "unos guajes". No había más que leer el periódico para encontrarte con ella.
En mi opinión, cuando uno critica la labor de una ejecutiva, debería de buscar argumentos más sólidos que decir que "son unos guajes" o "estamos en manos de guajes". Es curioso además que yo, en Laviana, también haya sido destinatario alguna que otra vez de esa expresión "tamos en manos de un guaje" (por el hecho de que soy Alcalde). Lo mismo que han sido y serán objeto de esa expresión compañeros como Adriana o Greta o Iván o Ana... Ya saben. Al final nuestra culpa, la que nos condena a ojos de algunos, es por haber nacido demasiado tarde... O quizás, en realidad, es por haber nacido demasiado pronto. Nunca se sabe.
Yo estoy orgulloso de un Partido, el PSOE, que da espacio suficiente a los jóvenes para participar en la acción política. Es más. Lo entiendo como una de las notas que caracterizan el proyecto político socialista y quizás ahí encontremos la clave de nuestro amplio respaldo entre el sector joven. Jóvenes que algunos olvidan tienen a sus espaldas una notable trayectoria, en el Partido y las Juventudes. Jóvenes que se han hecho así mismos, que tienen una trayectoria política propia y personal... Quizás el hecho de ser unos "guajes", nos haya dado fuerzas suficientes parar querer cambiar las cosas, para hacer Política de otra manera. Para tocar lo que parecía intocable. Para querer hacer Política con los vecinos, y no simplemente para ellos. Haced la prueba. Preguntad en Laviana por los cambios en los que vengo trabajando desde la Alcaldía. Para algunos son cosas de un guaje. Para otros, sencillamente, es lo que había que hacer.
Pablo García, maestro, referente y amigo, siempre ha tenido una obsesión: apostar por la gente joven en el PSOE. Apostar por los "guajes". Con su altura de miras, con su amor a la historia del PSOE, sabe que dejando espacio a los jóvenes para formarse y para trabajar desde las siglas de nuestro Partido, se evita aquella profecía que un comisario franquista le hacía cuando lo detenía en plena dictadura: "el PSOE os vais a morir de viejos. No va a haber jóvenes que os sucedan". Gracias a gente como Pablo el presente y el futuro del PSOE está garantizado. Porque los jóvenes necesitamos referentes políticos, de veteranos compañeros, que nos ayuden en el camino. Que crean en la participación de los jóvenes y que nos apoyen en los momentos complicados. Gente como Pablo son modelos como socialistas y como personas. Y algunos hemos tenido la inmensa suerte de ser sus discípulos.
Brindo por Pablo y por la gente que como él me han enseñado y me enseñan a tratar de ser un portavoz de sueños. A la gente que cree en los "guajes". A los que creen en los cambios que estamos desarrollando en Laviana.
Brindo finalmente por todos aquellos que, como yo, creen y creemos en el poder de la palabra.