

Algunas de las cosas a destacar es que pasamos del modelo de manzana cerrada a otro de edificación abierta. Que cualquier construcción de nuevos edificios trata de dejar zonas públicas, plazas, zonas verdes... Que en él se recogen un número interesante de actuaciones de futuro. Que en los núcleos rurales se garantiza el crecimiento compatibilizándolo con un necesario cuidado del tipo de construcción. En fin, en resumen, con este Plan se pretende hacer más y mejor ciudad en el caso de Pola y Barredos y en el resto de núcleos garantizar su crecimiento y compatibilizándolo con zonas para la gente.
Laviana, ¡por fin!, ya tiene plan. Podríamos decir que Laviana está en Plan. Es para mí una satisfacción como Alcalde el presentarnos ante los lavianeses y decir eso, que ya hemos dado solución a un problema que viene de lejos y sobre todo que hemos dado forma a nuestro sueños como concejo. Hay que decir además que un buen número de las alegaciones y propuestas han sido aceptadas en los diferentes trámites de información pública, con lo que podemos decir que hoy son muchos más los contentos con el Plan que los descontentos. Y a partir de ahora, ¡a trabajar! A hacer realidad nuestros sueños como pueblo.Con los clamores del último mitin de Alfonso en los oídos, en una mañana de sábado -víspera de elecciones- y antes de inaugurar a las doce el Festival de la Sidra de Laviana, me siento delante del ordenador para ver si esta presencia me permite, también, ordenar mis ideas.
Me desayuno noticias que presagian lo peor de las elecciones europeas. Holanda ha hecho públicos los resultados y lo que nos anuncian es demoledor: participación más baja que en 2004 y la segunda fuerza política, la ultraderecha. Para nos hagamos una idea. En Holanda, el Partido similar al PSOE -el PvdA- ha quedado en un tercer lugar. Si a ellos sumamos que en Gran Bretaña parece que va a pasar lo mismo, presagian un giro a la Derecha y más aún, a la extrema derecha, que a mí, particularmente, me asusta. No quiero ni pensar que podría pasar si se vuelve a votar lo de las 65 horas semanales en un Parlamento dónde la extrema derecha sea tan fuerte.
Mañana son las elecciones. Yo no pido hoy el voto para nadie, sólo te pido que votes para tí. Es decir, que vayas y con cinco minutos de tu vida decidas cinco años de tu presente y tu futuro. Que lo hagas en honor de los millones de hombres y mujeres de este país que tuvieron la desgracia de nunca poder votar en Libertad. Vota con fuerza para que tus hijos, en el futuro, también lo puedan hacer. Y sus hijos. Y los hijos de sus hijos...
El resumen de esta campaña, para mí, está en el vídeo que realicé muy modestamente hace unos diez días. Allí traté de explicar la importancia de estas elecciones. Es el recuerdo de una atronadora campaña, en la que traté de hablar de ideas y de Europa, estando en vísperas de unas elecciones que, aunque quizás no lo creas, pueden cambiar el presente y el futuro de Europa.
Si alguien de verdad quiere escuchar hablar de Europa -y de lo que representa- en estas elecciones, que escuche a José Borrell.
Dentro de la intensa campaña política que los socialistas asturianos estamos realizando -para animar a la gente a acudir a las urnas el próximo Domingo-, tuvimos hoy el honor, el privilegio, de tenerlo entre nosotros, una persona muy querida en Asturias y que sabe de Europa como nadie.
No puedo ocultar que cuando escucho a Borrell no sólo me divierto, sino que aprendo. Es como volver a la Universidad y tener cerca a un profesor de esos que de verdad quieren enseñarte y que quieren que tu aprendas. Por eso, porque una vez más Borrell ha conseguido emocionarme -lo lleva haciendo desde que el 1998 ganara las primarias socialistas y yo hiciera campaña por él-, quiero compartir algunas de sus reflexiones con todos vosotros.
1.- No hay que caer en lo que se suele decir de "más Europa". Lo que hay que plantearse es que Europa queremos y quién queremos que construya esa Europa.
2.- No podermos perder de vista que Europa nació, como proyecto, buscando la paz en el continente, poniendo punto y final a guerras que se sucedían en el tiempo -entre ellas dos mundiales-. Nació para eso, pero ya no es suficiente con eso. Necesitamos definir la Europa que queremos a partir de eso.
3.- Estas elecciones tienen menos motivación porque no hay dos caras que se enfrentan. Y es normal. El Parlamento Europeo, aún siendo legislador, no elige al Presidente de la Comisión por sí solo. No obstante, el Parlamento Europeo está ganando peso político, toma decisiones que nos afectan diariamente en nuestras vidas y ha frenado otras como la ampliación de las 65 horas o en su día, impidiendo que fuera elegido Comisario europeo un italiano que decía cosas como "la homosexualidad es pecado y una enfermedad" o "las mujeres, su objetivo vital, es criar hijos". El Parlamento Europeo, por vez primera en la historia comunitaria, frenó esa elección.
4.- En un mundo cambiante, Europa debe aspirar a tener más población, más joven y ganar influencia política e independencia energética. Al paso que vamos, si no invertimos las cosas, Europa tendrá menos población, mucho más envejecida y dependerá por completo del exterior. Será una nueva Suiza: tranquila, con calidad de vida, pero que no pinta nada en la escena internacional.
5.- De la configuración del Parlamento Europeo, de si hay mayoría de Izquierdas o no, dependerá gran parte del fortalecimiento como proyecto político de Europa. Si la mayoría cae en manos conservadoras y con gran peso nacionalista, la deriva del proyecto europeo será muy peligrosa: se acabará convirtiendo en un lugar de mercado, pero no de ciudadanos. Nos puso un ejemplo: Europa tiene que frenar el intento de algunos países que quieren permitir que a un trabajador europeo que se desplaza a otro país comunitario, no se le apliquen las normas laborales del país de destino, sino el de origen. Por ejemplo, un trabajador polaco viene a España. Nuestra postura es decir que a ese trabajador se le debe de aplicar la normativa laboral española y los convenios colectivos. Hay países que quieren promover que pueda aplicársele la normativa de origen, la de Polonia.En resumen: Europa tiene que ser un proyecto político y con ambición de futuro. Debe ser una comunidad de ciudadanos libres e iguales, que impulsan la protección del medio ambiente, el desarrollo económico, la igualdad entre hombres y mujeres y con voz propia y única en el ámbito internacional. Europa será o no será. Tendrá futuro o no tendrá. Como dijo hoy Borrell, Europa es, sin duda, sinónimo de dignidad del ser humano.
El futuro de Europa depende de nosotros y de lo que votemos el 7 de junio.